Alijos

He llegado a tu casa,
y no has abierto la puerta,
dime niña que te pasa,
es que ya no estás contenta.

He cambiado las palabras,
de lugar cuando te hablaba,
crees que estaba recitando,
y no has entendido nada.

Crees que estaba de parrala en algún barco,
crees que asomo en mi ventana y me hago blanco,
crees que alijo cada noche mi almoada.

Te he encontrado hoy de espaldas,
y no te has dado la vuelta,
sin mirar, yo te llamaba,
como si no te dieses cuenta.

Me has dejado sin escuela,
ya no hay lapices que escriban,
o tizas que en tu secuela,
sigan por donde tu ibas.

Fernan Hidabe - Agosto 2001