Ráfagas de azul

El azul ya no es un color,
ahora es parte de mi vida,
ahora el azul eres tú
y tú eres mi Ulayya,
despierta y dormida.

Entonces si que entra la luz y el aire:
si pones a tu cuerpo y tú en la ventana.

El matiz que convierte lo cotidiano en magia
consigue traer el recuerdo,
lo cuerdo se transforma o se deforma,
porque somos nosotros y el nosotros es nuestro.

Y ahora funcionan mis inhibidores latentes,
cuando tú estás cerca consigo focalizar,
cuidar de olvidar otros asuntos pendientes,
centrarme en intentar decirlo sin hablar.

Quererte de amor, de locura o deseo,
quererte de forma corriente, da igual como sea,
quererte es quererte, y yo, te quiero.

Hace poco
el amor dirigió sus nudillos hacia mi pecho.
El corazón que lo vio desde lejos,
le abrió la puerta antes de que rozase mi cuerpo.

Hace poco, sentí contigo el amor:
desnudo, lleno, resuelto.

Fernan Hidabe, varios, 2010